a random blog of a spotless mind…

Xpediente ekis!

Adventure of a Lifetime 

Cuando eres chico y juegas a ser grande, te imaginas haciendo infinidad de cosas, ya sea siendo bombero, artista, piloto, escritor, científico… te dicen que puedes ser lo que tú quieras. Tiempo después te dicen que solo puedes hacer una cosa, una sola por el resto de tu vida. Esas últimas palabras quedarán resonando en tu cabeza aún incluso después de haber hecho tu elección ¿Será acaso que esto es lo que quería hacer por el resto de mi vida?

Drama. Lo sé, pido disculpas por hacerles esto siempre, pero no puedo evitarlo, tengo que lograr captar su atención desde el primer párrafo o esto no funciona. Y muy probablemente ya la perdí en este otro. Bueno, de eso se tratan las decisiones, de hacer algo que quizá funcione y quizá no, y después volver a hacer lo mismo, una y otra vez hasta ganar o perder el juego de la vida (Para ya, por favor).

Yo de pequeña quería ser cantante. Pasaba HORAS tratando de cantar todo el disco de Corro, Vuelo, Me Acelero de Timbiriche sin que se me cortara la respiración. Ahí me tenían, de unos 7 años cantando Amor Primero. Claro está que desde los 4 años yo cantaba canciones de Anahí. El punto es que yo estaba convencida de ser cantante. Después analizando las cosas, quise ser Actriz porque al pasar de los años notaba que tenía cierta facilidad para las artes dramáticas.

Una vez que abandoné mi camino de las artes, decidí que lo mío eran las letras. Cartas y cartas, escritos, diarios, cualquier forma en la que yo pudiera plasmar mis pensamientos con letras era todo lo que necesitaba (claramente). Pero conforme creces y te acercas a la terrible pregunta “¿Qué quieres hacer terminando de estudiar?” comienzas realmente a analizar la situación. Por lo que desistí de estudiar letras. Sigo amando escribir, pero algo en mi me hizo pensar que si comenzaba a hacerlo mi estilo de vida, terminaría muy agobiada cuando tuviera mis bloqueos artísticos (como ejemplo llevo más de un año escribiendo esta entrada).

Y bueno, los años pasaban y no sabía qué hacer de mi vida, estaba entrando en pánico ¿Veterinaria? No, no podría si me pongo a llorar cuando la perrera se lleva a los perros de las calles ¿Diseño? Ni siquiera se dibujar un muñeco con bolitas y palitos que se vea proporcionado ¿Qué me gusta hacer? ¿Cantar? ¿Drama? No… Bueno, si, pero ya habíamos superado esa etapa ¿Qué tal algo que involucre organización? Controla tu OCD… Y así me la pasé varios meses. Al final quise ingresar al INBA pero para artes plásticas (JAJAJA si, yo me reí de mi misma pero igual lo intenté) o para la UNAM igual en artes plásticas. Ambas opciones fracasaron porque pues yo soy un fracaso andando en el mundo de las artes.

Dejando eso de lado mis opciones se acababan y la presión por entrar a una escuela y estudiar me llevo a elegir Psicología. No hay día a la fecha que no me digan que debí terminar esa carrera. No me desagrada la idea de hacerlo, solo que no tengo los recursos para completarla. El punto es que al acabar el primer semestre y a pesar de mis buenas calificaciones decidí que no era algo que me hacía 100% feliz. Así que con todo el dolor que me causaba tener que aceptar que me equivoqué y que tenía que volver a empezar a definir el resto de mi vida, tuve que decirle a mi familia que no quería seguir en esa carrera porque yo necesitaba estudiar algo más “creativo”.

Y ahí empezó mi semestre sabático, entonces hice mi lista de pros y contras sobre los diferentes tipos de diseño. Tenía claro que no quería diseño gráfico porque ya era una carrera muy saturada y encontrar trabajo sería difícil, además de que realmente dibujar no se me daba para nada. Entonces me enfoqué en Interiores, Moda e Industrial. Lamentablemente para Interiores las escuelas eran limitadas además que no era buena ni decorando mi casa en pet society, así que la descarté. Y algo en mi sabía que Industrial no me haría del todo feliz, así que con ayuda de mi hermano, elegí quedarme en moda, supuse que el haber estado un año en corte y confección durante la secundaría me ayudaría o era como una señal.

Al entrar a la carrera descubrí que me gustaba, que me hacía feliz, pero el ambiente no me gustaba del todo, así que por segunda vez tuve que decir que no era feliz ahí y busqué una segunda opción, ya sabía qué era lo que quería, solo era cuestión de tener el ambiente indicado. Y es que si es algo que harás por el resto de tu vida, creo que lo importante es disfrutarlo desde el día uno ¿no?

Y después de 84 años por fin terminé la carrera, y en ese lugar aprendí que el diseño de modas no era solo ropa, si no que había más campos y… si, encontré el Visual Merchandising ¿Quién diría que un montón de maniquíes, ropa, accesorios, colores, muebles, herraje, props, e imaginación sería todo lo que necesitaría para ser feliz?

Sé que muchos no lo creen, e incluso no hay mucha enseñanza sobre el VM en nuestro país, pero si de algo estoy segura es que es una de las cosas más bonitas que he tenido la oportunidad de hacer. El sentimiento de ver algo y decir “Yo ayudé” o “Yo lo coordiné” es único, porque al final, sin querer, estás influyendo en la vida de muchas personas. Es muy diferente a hacer ropa, no me malinterpreten, igual amo coser o crear cositas con mis manos, pero el VM es como ser un duendesito que se encarga de poner todo en su lugar, que nadie lo ve, que nadie sabe que él es quién hace las cosas, que secretamente todos lo admiran sin saber que existe. 

Y bueno, hace falta cultura, hace falta educación al respecto en este país, hace falta organización, hace falta tomarlo en serio, hace falta respeto y hace falta más alma y dedicación, pero poco a poco las personas que he conocido que le ponen toda la pasión a esta labor me hacen creer que estamos un pasito más cerca de contagiar a todos con este arte. 

Esa fue mi historia de lo que hago, y por qué lo hago. Si vas a dar tu vida por algo, si vas a ponerle el alma a algo, que sea algo que te llene, que te haga feliz y sobre todo que sea reflejo de ti.  Recuerda que cuando dejas de ser tú, ganan ellos y en la historia de tu vida el que importa eres tú.


LaÖ

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Lego House 



Redes Sociales. Twitter, Facebook, Hi5, MySpace, Tumblr, Instagram, Pinterest, Tinder, Snapchat… Nombra la que gustes, todas las he usado, y a la vez, todas las he dejado. ¿La razón? Se vuelve aburrido al cabo de un tiempo. Por supuesto que tengo mi red social predilecta, y muy probablemente sea donde menos personas me siguen, y es que muchas veces es mucho mejor el anonimato y la tranquilidad en tu propio “Hogar”.

 

Toda red social tiene un propósito, conectar a la gente, ya sea viejos conocidos, personas nuevas, o inclusive completos extraños. El poder tan grande que tienen para conectar a dos seres humanos es algo impresionante.

 

No sé exactamente a dónde vaya a parar con todo esto, pero con suerte, será algo que todos podremos encontrar interesante, útil… o simplemente de alguna forma divertido.

 

Las redes sociales empezaron casi a la par que comenzó a tener auge el internet. Y yo comencé a usar el internet cuando era relativamente más “avanzado”, y por avanzado me refiero a que ya no se desconectaba la conexión cada que alguien llamaba por teléfono, las páginas tardaban menos en cargar, la descarga de vídeos y música ilegal era mi conexión con la música de todo el mundo, y ya no era necesario usar esos molestos discos que te regalaban 1 semana de Internet.

 

Realmente el progreso que tuvo el ciberespacio en un período de aproximadamente 5 años, fue rápido. Incluso creo que fue menor a eso. Da igual. Yo comencé utilizando Hi5, era la red social de moda, o al menos la que más usaba mi hermano, y por ende yo igual. En esa pequeña red tenía mayormente a mis amigas, a mi familia y a algún otro desconocido que no tengo ni la menor idea de cómo llegó. La forma predilecta para chatear era por medio del msn y muchas veces era fácil vincularlos.

 

Posteriormente descubrí MySpace, no tenía idea alguna de cómo se utilizaba, sin embargo había juegos, una sección de notas donde (obviamente) me ponía a escribir, e inclusive podías decorar tu perfil con toda clase de artilugios extraños (aquí es dónde todos los conocimientos de programación en html que aprendí en la escuela rindieron frutos y que obviamente utilice después en Hi5). En fin, inclusive podías “conectar” con tus bandas favoritas, y el bendito top 8 era una forma de saber que tan popular o importante eras. Divino.

 

En algún perfil de estos (ok, de un chico extremadamente guapo) había un link a su Facebook.. ¿Qué? ¿Qué diablos era Facebook? Bueno, por qué no crearme uno. Y al cabo de unos minutos tenía Facebook, no sabía cómo utilizarlo pero lo hice, y luego descubrí los juegos enviciantes que contenía. Y luego me enganché.

 

Al mismo momento en que todo esto sucedía, yo formaba parte de varios “Grupos de MSN”. ¿De qué diablos hablas? Ah bueno, los grupos de msn, eran como un club privado de fans de lo que fuera, bandas, comida, caricaturas, lo que fuera. Yo, claro que estaba en los de bandas porque eso de ser grupie se me da. Bueno, estando ahí conocí a una persona. No diremos su nombre, pero llamémosle “Gemeli”. Mi gemeli tenía gustos similares a los míos, y ella era la que manejaba uno de estos grupos, o quizá la conocí dentro de uno. Bueno, el caso es que juntas hicimos uno en dónde traducíamos artículos y todas esas cosas. Y al cabo de un tiempo yo tenía una amistad con chicas de toda la república. Posteriormente intercambiamos email, hi5 y myspace (recordemos que el facebook aún no era muy popular). Y listo. Comenzó todo.

 

Red Social que existía, me hacía un perfil. Aunque no supiera utilizarla. Twitter lo creé porque los miembros de una banda que me gusta compartían sus links, y yo quería saber qué era eso y seguirlos y BOOM lo hice. Básicamente mi razón de crear la mayor parte de mis redes sociales fue la música y esa obsesión que tengo por ser grupie. La otra parte fue stalkear a chicos guapos (broma… ¿o no?).

 

Bueno al final puedo decir que gracias a la red social que sea, mantengo contacto con personas que son importantes para mí (excepto Tinder, ahí no tengo a nadie importante, es mera recreación para mis pupilas y cuando no tengo nada que hacer, no dudo que exista gente valiosa, como en uber hahaha pero no es primordial, bueno uber si, son primordiales para mi, nunca me dejen).

 

Fuera de la razón que tienen las redes sociales para existir, mi red favorita, es Twitter. Pero para mí, mi perfil de Twitter es algo así como mi diario. Escribo cada clase de tonterías, y escribo muchas veces todo lo que me viene a la mente, el pedirme mi twitter o saber que alguien cercano lee mi twitter, me genera conflicto, que a la vez no debería puesto que la mayoría de la gente me conoce y sabe que tengo problemas mentales, pero cuando un extraño me lee… ¿Qué pensará?

 
Inclusive en este momento, al darle publicar a esto me invadirá la duda, al checar las estadísticas y darme cuenta que alguien me ha leído, de México, España, Argentina, etc… ¿Qué pensarán de mi?

Y bueno, luego se me olvida y vuelvo a hacer una entrada como esta, que no tiene ni pies ni cabeza pero que los mantiene entretenidos unos 10 minutos (o menos, depende que tan rápido lean).

 
En fin, las redes sociales suelen hacernos o deshacernos según la forma en que las usemos. Creo que la única forma de evitar salir dañados de su infinito poder, es no tomarlo tan personal. Al fin y al cabo yo no puedo hacer nada por la persona que esté detrás de la pantalla. Hay que saber elegir que es lo que queremos compartir y con quiénes. Siempre ser cautelosos y recordar que siempre existe un botón llamado “Bloquear” y otro llamado “Desactivar cuenta”.

 

Si, no puedes borrarte completamente de Internet, pero siempre puedes vivir la vida real, al aire libre, lejos del celular, lejos de una pantalla, respirar el aire, ver el sol, sentir la lluvia, conocer gente en un parque, o pasar tiempo con tu familia.

 

No se conviertan en una red social, conviértanse en personas autenticas de carne y hueso. No dejen que la vida virtual los defina, definan la vida virtual.

 

LaÖ


(Un)Lost

Adiós 2016“… Todos ansiábamos y esperábamos decir esto desde hace ya varios meses. Por fin llegó el día “Adiós 2016, no te molestes en volver“. Mis sentimientos hacia este año están un poco divididos, por un lado lo odié con todas mis fuerzas, y por el otro, me enseñó tantas cosas que se lo agradezco de todo corazón. 

¿Lo peor? Lo peor fue perder a mi amiga fiel, dejar de ver esos ojitos mustios al pedirme comida, dejar de sentir su cuerpecito encima del mío todas las mañanas, dejar de jugar con ella, dejar de dormir con ella, dejar toda mi vida con ella. Nunca te preparan para decirle adiós a tu compañero incondicional, sin embargo, hay algo en la vida llamado “Madurez emocional” que nos dice que aunque nos duela, debemos hacer lo que es mejor, en este caso, era decir adiós. 

¿Lo mejor? Reencontrarme, aceptarme, quererme, valorarme y por mucho que odié hacerlo, todos esos momentos en el año en dónde me tiré a llorar odiando demasiado lo que me sucedía, odiando ser tan débil, odiando ser tan insignificante, odiando no poder cambiar ni a mi, ni a las personas, simplemente odiando TODO, me sirvieron para darme cuenta de lo que realmente quiero, y de que no pienso conformarme, que todo cuesta, y que ser feliz no viene en bandeja de plata, tampoco significa que deba sufrir todo el tiempo, solo significa que debo encontrar un balance para aceptar lo que sucede y hacer algo al respecto. 

Recuerdo este año de inicio a fin, lo recuerdo por temporadas, por campañas publicitarias, lo recuerdo por momentos, lo recuerdo por personas, lo recuerdo con detalles, lo recuerdo con lágrimas, lo recuerdo con viajes en uber, con corajes, con peleas, con alegrías y lo recuerdo con un fuerte dolor de riñón. Me sucedió tanto, tan rápido y tan de golpe que si no aprendí nada sería una gran pérdida. 

Aún me quede con ganas de más días, y eso que hubo días extra, quería más travesuras, más derrotas, más tiempo. Pero por otro lado, tengo 365 días más para darme en la madre y seguir adelante, como siempre. 

Mi amiga dice que digo esto todos los años, o que al menos si lo dije el año pasado, pero la realidad es que este 2017 es el bueno, porque 30 años en el mundo merecen 365 días de celebración, y si he de pasar todo el año borracha, que así sea

De cualquier forma, cero preocuparte por cosas que no puedes resolver, cero amargarte por personas que no aportan nada bueno a tu vida, cero permitir que te hagan sentir que mereces menos de lo que vales, cero conformarte, cero sufrir más de 1 semana por lo mismo. Ya va siendo hora de que disfrutemos todos estar con vida, que disfrutemos lo que se nos da, lo bueno y lo malo, que disfrutemos las derrotas y aprendamos para poder corregir errores y avanzar, disfrutemos a las personas que tenemos, a las que llegan por breves instantes y se van dejándonos alguna enseñanza, disfrutemos el ahora, y sobre todo, disfrutemos ayudar, disfrutemos repartir amor.

Gracias a los que están, a los que llegaron, a los que se fueron, y a los que permanecerán. Sin ustedes yo no sería yo. 

Con amor, 

LaÖ


Where You Stand

Hay personas que se vuelven música, que se convierten en una bella melodía que nos acompaña en el camino. Algunos son canciones en específico, otros muchos, son agrupaciones y soundtracks enteros.


El motivo por el que elegí convertir a las personas en melodías es sencillo. La gente no puede vivir sin 5 cosas esenciales (según yo): agua, comida, dormir, amor y música. Es por eso que en mi vida todas las personas son música, por lo tanto, hay personas que se vuelven esenciales para mi y por lo mismo es que no puedo odiarla, no tengo que amar algún estilo, banda, o canción, porque lo que importa es mi amor por la persona.

No importa dónde estés, con quién estés o qué estés haciendo, al escuchar la melodía que te recuerda a una persona, instantáneamente te transportas a su lado, a recuerdos con ella, palabras dichas o no dichas, sentimientos correspondidos o no correspondidos. Básicamente puedes pasar de sentirte solo a estar completamente acompañado (y a veces un poco triste y melancólico o en extremo feliz dependiendo la situación que se haya dado con ella).

Hay veces en que los silencios también son música. Música que se convierte en un arma muy poderosa, tienen el poder de herir o sanar a cualquier persona, son momentos en los que podemos reflexionar sobre todo lo que ha pasado y es por eso que los silencios también deben ser respetados, nunca sabes lo que estos puedan significar para una persona, nunca sabes si tus palabras en ese momento pueden mejorar o empeorar una situación.

El ritmo de las canciones podría verse como el carácter de las personas, la música relajada y con ritmos suaves nos va a representar a personas tranquilas, risueñas, que nos dan calma. Por el contrario la música con ritmos pesados nos va a recordar a personas de carácter fuerte o con quiénes hayamos tenido alguna riña. Ahora bien, ademas del carácter nos puede transmitir momentos, momentos que bien pudieron ser lindos, quizá una plática mientras caminabas bajo la luz del sol disfrutando de una buena compañía o un momento dónde te sentiste triste, dónde tuvimos algún problema con alguien y sentimos ganas de arrojar cosas por los aires.

La música está cargada de sentimientos, buenos y malos como ya he dejado claro, pero también está cargada de palabras, y si, me refiero a las letras de las canciones. Todas esas letras representan algo, por eso es que muchas veces una canción nos pega tanto, porque en ella están plasmadas todas esas cosas que quisimos decir y no dijimos, o todas aquellas que dijimos y quizá ahora nos arrepentimos, o no fueron correspondidas de la manera que esperábamos. Las palabras, al igual que los silencios, son armas letales, que nos sirven para aminorar algún dolor o que nos permiten expresar todo lo que sentimos y no encontramos forma de exteriorizar y que muchas veces otras personas suelen decirlo mejor. 

Y al final, como todo en la vida, está el “Tempo”… Si es el adecuado, aún si nuestra canción carece de palabras logrará transmitirnos todo lo que queremos decir. En esta vida lo único que es realmente importante es llegar a tiempo. El tiempo al final no es tan relativo como dicen, porque del tiempo depende todo, porque todo puede cambiar en un segundo, porque muchas emociones se pueden encerrar en un minuto, porque mucho amor se desperdicia en un día con la persona incorrecta por no haber llegado a tiempo a la vida de alguien más. El tiempo, en la música, en la vida, en todo. Es lo único que importa. 

Puede que todo esto sea una entrada más para quién la lea, pero para mi es la forma de decirte a ti lo que eres para mi. Las palabras a veces son mi fuerte y en otros caso me son escasas para comunicar un sentimiento, en este caso quiero dejar claro lo que eres para mi. Eres ese conjunto de melodías, ritmos, palabras, tempos… Eres más que una sola canción, porque aunque no se note me has enseñado un poco :

Inoportuna -Jorge Drexler

Nuvole Bianche – Ludovico Einaudi 

Colour me in – Damien Rice

Fool’s Gold – One Direction

Luv || Flowers in the window || Closer || Indefinitely – Travis

Ink – Coldplay

Closing Time – Semisonic

Do Me Right – The All American Rejects

Feeling Good – Muse

Everything Has Changed – Taylor Swift & Ed Sheeran 

Passing Time – Heffron Drive 

Midnight City – M83

Y Te Vas – Motel

Words Meets Heartbeats – Parachute

The Saltwater Room – Owl City

Come Fly With Me – Westlife 

Uh uh uh – Natalia Lafourcade

Y podría seguirme, porque básicamente eres una constante en mi pensamiento cuando la música suena a mi alrededor. No son solo las palabras en las canciones, no solo es el sentimiento que cada una de ellas transmite, es un conjunto de cualidades que en su totalidad te forman a ti, porque eres de esas personas que transmiten tanto, que dan tanto a la vida de quiénes le rodean. Eres una pieza única de música que muy pocos pueden escuchar. 

Feliz cumpleaños cacheton <3


Songs about… Shoes.

Puedes tratar día con día enamorar a una persona, puedes incluso noche tras noche pedir en silencio que nunca se vaya, y si es posible harás todo lo que esté en tus manos por hacer a esa persona feliz, aún si eso significa olvidarte de tus propios sentimientos. Pero la verdad es que aunque trates, aunque pidas, aunque lo desees, si esa persona no quiere estar contigo, no habrá nada que la haga quedarse y hay que saber dejarla ir. “A fuerza, ni los zapatos entran“. Y está bien, estará bien, solo necesitas ir a probarte otros zapatos. 

En fin, en esta vida hay muchos amores… o muchos zapatos (si, vamos a hablar de zapatos porque mi pobreza y mis ganas de tener zapatos me han inspirado). 

Todos tenemos un par de zapatos que amamos, que están rotos, sucios, olorosos, pero los amamos, son los zapatos que usamos cuando queremos estar cómodos, con ellos somos nosotros mismos, naturales. Incluso hemos tratado de buscar su reemplazo, pero nunca lo encontramos, y es que hemos pasado tantas cosas con esos zapatos que ningún otro zapato puede compararse con la comodidad que estos nos dan. Son algo así como el amor de nuestra vida. No importa cuántos pares de zapatos tengamos, siempre vamos a hablar de estos, siempre los vamos a recordar y ningún otro zapato será como ellos, jamás. Pero ojo, muchas veces simplemente tenemos que tirarlos, aunque nos duela. Hay personas a los que esos zapatos les pueden durar toda una vida y está bien, pero hay otras personas que simplemente necesitan más zapatos, y eso también está bien y es necesario.

Por otro lado siempre está el par de zapatos que queremos tener en nuestra vida, esos que desde que los vimos nos enamoramos de ellos, que son carísimos, que hacen que nos veamos de 1millón, son los zapatos con los que soñamos todas las noches y juntamos todas las quincenas un poquito de dinero para poder tenerlos… Y cuando al fin pasa, cuando son nuestros… bueno, nos lastiman, nos sacan ampollas, usarlos nos hace llorar pero tirarlos nos duele también, y somos capaces de usarlos solo para demostrar que se nos ven bien, nos quedan bien y todo está bien cuando la realidad es que nada está bien pero no queremos admitirlo porque pasamos tanto tiempo soñando con ellos que nos duele admitir que nos equivocamos. Ese tipo de amor varios lo hemos tenido, y seguro muchos recordaron a alguien mientras lo leían, bueno, ese tipo de amor es tóxico, y sí o si, debemos deshacernos de él, no importa qué tan hermoso sea, o cuanto nos hayamos esforzado en tenerlo o mantenerlo, simplemente no nos hace bien y está bien admitirlo y buscar un nuevo amor… 

También hay zapatos que a veces no nos gustan a primera vista, pero al probarlos DIOS MÍO son perfectos, es como si estuvieran hechos para nosotros, nos vamos enamorando poco a poco de ellos, y al final no queremos soltarlos jamás. Es el tipo de amor que te entiende, que te ama y respeta por lo que eres, que no pretende que cambies, si no que realmente está hecho a tu medida, ese amor que pocos encuentran así casual.

Existen también los zapatos que siempre nos gustan, que vemos y vemos mil veces en las tiendas y decimos “algún día” y ahorramos, y soñamos con tenerlos ya pero por una cosa u otra no los compramos y cuando vamos a hacerlo, ya no están, no hay de tu talla, o se acaban de llevar el último. Tenemos que ver cómo otras personas los usan mientras nos quedamos con las ganas. Es algo así como el amor platónico, o como cuando nos friendzonean, que nos gusta alguien y lo amamos en secreto pero pues nunca decimos nada, y lo vemos ir y venir con mil personas menos con nosotros. Quizá algún día podamos tener esos zapatos, quién sabe, todo depende… 

 Hay un tipo de zapatos que son algo así como una compra estúpida, es decir que los compramos porque nos gustaron, porque estaban de moda, porque hiciste un volado y esos ganaron, lo que sea, los compraste y fue un gusto momentáneo y al final ni te gustan tanto. Ese amor es todos los amores que tenemos cada fin de semana, cada que vamos al antro, cuando ligas en un bar, son todas esas personas que solo conquistas por un rato y luego te quieres deshacer de ellas, amores fugaces si tuviera que ponerles un nombre.

En fin, zapatos hay muchos… amores también, pero lo que realmente importa es encontrar aquella persona que nos haga feliz. Siguiendo por la línea de los zapatos, necesitamos encontrar ese par perfecto que no nos cause ampollas, ni nos haga imposible caminar, que sintamos que vamos flotando pero a la vez que nuestros pasos son firmes. Necesitamos un par que nos guste de la punta al talón, que no nos cueste 2millones, pero que cada peso invertido en el sea exacto lo que vale, que podamos usarlos en nuestros días malos y en los buenos, que no nos dé pena que nos vean caminando con ellos, pero que tampoco dejemos que los zapatos nos opaquen. También debemos tener presente que nuestra vida no va a girar entorno a esos zapatos, si no que ellos son acompañantes en nuestro camino por la vida.

No sé que tanto sentido tenga todo esto, solo sé que necesito más zapatos en mi vida y un amor a quien poder pedírselos… 

xX
  


Dangerous

Te quedas mirando una página en blanco, esperando que aparezcan de forma ordenada todos los pensamientos que están dando vueltas en tu mente… No pasa nada. 


  
No te encariñes” te lo repiten tanto toda tu vida, con los animales, con un simple juguete, un amigo en vacaciones, y en el amor. Te lo dicen tantas veces que en un punto de tu vida, esa advertencia dejo de significar algo, supongo que al final no lo repitieron tanto como debían. 
Creo que en el fondo queremos ser capaces de creer que el objeto de nuestro cariño nos corresponderá, que no se irá o no nos defraudará. Pero todo en esta vida cuesta, y el error de encariñarse con algo o alguien que no nos corresponde se paga caro. 
No tengo un consejo o una lección de vida de la cual puedan sacar algo bueno, y el simple hecho de no tener una se debe a que hasta la fecha yo no he aprendido a no encariñarme, por lo que no sabría decirles nada bueno salvo que a veces, muy pocas veces, el cariño es mutuo. 
Siempre he creído que querer no es malo, querer es bonito, querer puede ser algo bueno, pero hay personas que no lo valoran, quizá las han querido tanto toda su vida que un cariño mas o uno menos no hace la diferencia. Habrá otras a quienes no las quieran nada y el sentir cariño sea algo terrible para ellas. Pero ¿cómo diferenciarlas? Realmente no se sabe, es algo con lo que tendrás que trabajar al ir conociendo a la persona, quizá recibas muchas señales de que el cariño no es mutuo, y/o de que esa persona no esta acostumbrada al afecto y tendrás que tomar la decisión de seguir gastando energías o darte por vencido. 
Aunque si eres como yo, darte por vencido no es una opción, y lo peor de ser como yo es que estarás ahí perdiendo cada gota de dignidad que te quede.
Como sea, encariñarse no es malo… Porque todos merecen ser queridos, no vamos a querer a todas las personas nosotros solos, pero alguien más lo hará, tiene que hacerlo alguien más… Y si no, bueno, quizá esa persona hizo algo terrible en su otra vida y en esta vida, y por eso está sola, y eso no nos corresponde a nosotros. 
En fin, muchas veces pretendo escribir algo y termina siendo otra cosa, así son los pensamientos, así es el amor, así es la vida y así soy yo, no tengo las cosas claras y probablemente nunca las tendré… Pero que quede claro, que encariñarse no es tan malo, es malo cuando no es correspondido, es malo cuando el cariño se transforma en obsesión y es malo cuando deja de ser algo lindo para transformarse en algo enfermizo. 
Lo que el mundo y su gente necesita es mas amor, más tolerancia y menos miedo.
O al menos eso creo, pero ¿yo quien soy para decir eso? 
LaÖ 
Esta entrada es muy corta pero la vengo pensando desde hace una semana aunque no lo parezca… Mátenme, mis ideas son un desorden y yo también.

Lost Stars

“What’s so wrong? Why the face so long? Is it over? And where you going that you no longer belong here? And distance tells you that distance must come between love, Where have you been Luv? When the mistake we made was in never having planned to fall in love, Luv…”

Saudade

Hay una frasesita que suelo poner mucho como estado de Whatsapp (no que les interese lo que pongo como estado, pero ejemplifica mi estado de animo diario) que dice “Todos cambian y siguen adelante pero yo no. Estoy triste y eso nunca cambiara.” Ay pero que pesimista la mujer, ya sé, igual no es algo nuevo o impactante para nadie, así he sido siempre y esta claro que no va a cambiar.

Alguien hace no mucho me regaño por haber tenido un pequeño ataque emocional y haber escrito en un diario (que muchos saben que estoy haciendo) todas las cosas que odio de mi… Bueno, imaginaran que obviamente son cosas para nada lindas, lo peor es que parecía no poder parar de escribirlas. Yo entiendo que todos tengamos cosas que no nos gustan de nosotros mismos, es normal, pero al grado de casi hacer un ensayo, solo yo… y quizá algunos más.

Tengo perfectamente claro que no soy mi persona favorita en el mundo, y tengo aún más claro que esa es en parte la razón por la que la mayoría del tiempo siento que no merezco que me quieran (por así decir) Igual aunque lo tengo claro, no hago mucho al respecto, a mi forma de pensar, soy un caso perdido, un desafío para la ciencia. El lograr que yo pase del lago oscuro al lado del bien es todo un reto, reto que les suplico a todos no lo intenten porque solo logran hacerme sentir peor.

No sé ni siquiera por qué estoy escribiendo todo esto, en serio que no lo sé… Además de que la mayoría no me lee… y los que me leen bueno, soy sólo una lectura más, un tanto deprimente pero una lectura al fin y al cabo. Realmente nunca he escrito para que me lea alguien a menos que yo sea quien de alguna forma haga llegar lo que escribo a manos de alguien (cosa que muy rara vez pasa)

Odio decir “Adiós” sea cual sea el caso, así sea por un día… odio despedirme de las personas, y lo odio más si es un adiós casi definitivo, no soy buena cortando lazos o relaciones, soy la peor persona en el mundo para cortar de tajo con una persona, así me hayan hecho el peor de los daños, no puedo simplemente dejar a las personas ir. Siento que si yo no saco a las personas de mi vida, ellas NO DEBEN irse, es como quitarme el poder de decidir sobre nuestra relación afectiva y me imponen algo que quizá no quiero (¿Notan como ya cambie el tema?)

El que una persona me diga “Oye, sabes que, ya no quiero ser tu ___” me duele, me parte el ego (que de por si es pequeño) y me hace cuestionarme si acaso soy tan mala persona o tan poca cosa como para que se quieran marchar, si en vez de decirme algo solo se alejan, igual me duele, y siento que hice algo malo para alejarlos, y el que decidan que la separación es lo mejor para mi es… peor, o sea, ¿Quiénes se creen para saber que es lo que YO necesito? Que tal que yo quiero esa maldita relación destructiva… En fin, yo no sé lidiar con nada de eso, cualquier situación me pone mal y solo añade cosas a la lista sobre lo que odio de mi.

Pero si yo soy la que dice “Ya no te quiero en mivida” bueno, entonces es definitivo, no quiero a esa persona en mi vida, me alejo y le resto importancia pero jamas cierro la puerta… porque no sé hacerlo.

Para mi cuando alguien llega a mi vida es como “Hey, te quiero en mi vida, aquí esta la puerta abierta, haz favor de pasar, ponte cómodo y espero te guste la estancia“, cuando decido que es momento de dejar a alguien ir porque así lo quiere la otra persona es algo como “Bueno, dale, comprendo que necesitas irte, si hice algo mal lo siento, no fue mi intención, dejo esto entre abierto en caso de que decidas volver“, pero si esa persona me hiere y me hizo daño la cosa es como “¿Sabes? me lastimaste feo, pero aún así eres parte importante de mi vida, de mi historia, te perdono si es que te arrepientes de lo que hiciste, no te prometo que las cosas sean iguales pero si quieres volver sólo abre la puerta con la llave debajo del tapete y veamos que sucede“, aunque claro están las personas que definitivamente no quiero volver a ver y ahí es más o menos así “Puedes irte yendo mucho a la mierda y no se te ocurra volver porque no quiero saber absolutamente nada más de ti, que alguien más soporte tus pendejadas, bye

Y es así como espero que entiendan todo esto. No me gusta decir adiós, no me gusta perder personas que se hicieron importantes en mi vida, no me gusta sentirme tan poca cosa como para que se alejen de mi. Sé que tengo una gran pila de defectos pero hasta donde tengo entendido por las personas que me aman y me toleran con todo y todo, soy bastante decente y vale la pena conservarme en sus vidas.

Como sea, a pesar de que no me guste, tampoco me gusta rogar que se queden a mi lado, es por eso que hago un interrogatorio masivo para descubrir si eso es lo que en verdad quieren y de ser así entonces… adiós, no cierro la puerta a menos que esa persona la cierre, pero tampoco voy a suplicar que haga algo que no quiere, permanecer conmigo.

Duele que personas con las que compartiste tanto se vayan de tu vida, pero a veces, lo he dicho y lo sostengo, todos somos solo un amigo en el camino, que llegamos de pronto a la vida de alguien, le enseñamos lo que en el momento necesita y nos marchamos, porque nadie es indispensable y porque al final el mundo sigue girando, con o sin ti, con o sin esa persona. Duele, se extraña pero creo que en un par de días, semanas, meses o años, será un bonito recuerdo… o algo que nos haga querer agarrar a palos a todos, pero bueno… entienden el punto.

Así que con todo esto y con mi inicio medio dramático de corazón roto, pues bien, todos aquellos que no quieran estar en mi vida son libres de irse, nada los retiene, saben donde buscarme, saben que soy de las únicas personas que desde el 2007 no cambia su número de celular, saben que tengo más de una página para encontrarme, la gente que no quiere estar conmigo simplemente no lo esta. Y a la que si, a la que a pesar de todos mis defectos y mi manera antisocial de ser la mayoría de las veces, gracias por quedarse, por estar conmigo y por no arrepentirse de haberme dicho “Hola”.

Con amor.

LaÖ

Fran;(<//3