a random blog of a spotless mind…

Songs about… Shoes.

Puedes tratar día con día enamorar a una persona, puedes incluso noche tras noche pedir en silencio que nunca se vaya, y si es posible harás todo lo que esté en tus manos por hacer a esa persona feliz, aún si eso significa olvidarte de tus propios sentimientos. Pero la verdad es que aunque trates, aunque pidas, aunque lo desees, si esa persona no quiere estar contigo, no habrá nada que la haga quedarse y hay que saber dejarla ir. “A fuerza, ni los zapatos entran“. Y está bien, estará bien, solo necesitas ir a probarte otros zapatos. 

En fin, en esta vida hay muchos amores… o muchos zapatos (si, vamos a hablar de zapatos porque mi pobreza y mis ganas de tener zapatos me han inspirado). 

Todos tenemos un par de zapatos que amamos, que están rotos, sucios, olorosos, pero los amamos, son los zapatos que usamos cuando queremos estar cómodos, con ellos somos nosotros mismos, naturales. Incluso hemos tratado de buscar su reemplazo, pero nunca lo encontramos, y es que hemos pasado tantas cosas con esos zapatos que ningún otro zapato puede compararse con la comodidad que estos nos dan. Son algo así como el amor de nuestra vida. No importa cuántos pares de zapatos tengamos, siempre vamos a hablar de estos, siempre los vamos a recordar y ningún otro zapato será como ellos, jamás. Pero ojo, muchas veces simplemente tenemos que tirarlos, aunque nos duela. Hay personas a los que esos zapatos les pueden durar toda una vida y está bien, pero hay otras personas que simplemente necesitan más zapatos, y eso también está bien y es necesario.

Por otro lado siempre está el par de zapatos que queremos tener en nuestra vida, esos que desde que los vimos nos enamoramos de ellos, que son carísimos, que hacen que nos veamos de 1millón, son los zapatos con los que soñamos todas las noches y juntamos todas las quincenas un poquito de dinero para poder tenerlos… Y cuando al fin pasa, cuando son nuestros… bueno, nos lastiman, nos sacan ampollas, usarlos nos hace llorar pero tirarlos nos duele también, y somos capaces de usarlos solo para demostrar que se nos ven bien, nos quedan bien y todo está bien cuando la realidad es que nada está bien pero no queremos admitirlo porque pasamos tanto tiempo soñando con ellos que nos duele admitir que nos equivocamos. Ese tipo de amor varios lo hemos tenido, y seguro muchos recordaron a alguien mientras lo leían, bueno, ese tipo de amor es tóxico, y sí o si, debemos deshacernos de él, no importa qué tan hermoso sea, o cuanto nos hayamos esforzado en tenerlo o mantenerlo, simplemente no nos hace bien y está bien admitirlo y buscar un nuevo amor… 

También hay zapatos que a veces no nos gustan a primera vista, pero al probarlos DIOS MÍO son perfectos, es como si estuvieran hechos para nosotros, nos vamos enamorando poco a poco de ellos, y al final no queremos soltarlos jamás. Es el tipo de amor que te entiende, que te ama y respeta por lo que eres, que no pretende que cambies, si no que realmente está hecho a tu medida, ese amor que pocos encuentran así casual.

Existen también los zapatos que siempre nos gustan, que vemos y vemos mil veces en las tiendas y decimos “algún día” y ahorramos, y soñamos con tenerlos ya pero por una cosa u otra no los compramos y cuando vamos a hacerlo, ya no están, no hay de tu talla, o se acaban de llevar el último. Tenemos que ver cómo otras personas los usan mientras nos quedamos con las ganas. Es algo así como el amor platónico, o como cuando nos friendzonean, que nos gusta alguien y lo amamos en secreto pero pues nunca decimos nada, y lo vemos ir y venir con mil personas menos con nosotros. Quizá algún día podamos tener esos zapatos, quién sabe, todo depende… 

 Hay un tipo de zapatos que son algo así como una compra estúpida, es decir que los compramos porque nos gustaron, porque estaban de moda, porque hiciste un volado y esos ganaron, lo que sea, los compraste y fue un gusto momentáneo y al final ni te gustan tanto. Ese amor es todos los amores que tenemos cada fin de semana, cada que vamos al antro, cuando ligas en un bar, son todas esas personas que solo conquistas por un rato y luego te quieres deshacer de ellas, amores fugaces si tuviera que ponerles un nombre.

En fin, zapatos hay muchos… amores también, pero lo que realmente importa es encontrar aquella persona que nos haga feliz. Siguiendo por la línea de los zapatos, necesitamos encontrar ese par perfecto que no nos cause ampollas, ni nos haga imposible caminar, que sintamos que vamos flotando pero a la vez que nuestros pasos son firmes. Necesitamos un par que nos guste de la punta al talón, que no nos cueste 2millones, pero que cada peso invertido en el sea exacto lo que vale, que podamos usarlos en nuestros días malos y en los buenos, que no nos dé pena que nos vean caminando con ellos, pero que tampoco dejemos que los zapatos nos opaquen. También debemos tener presente que nuestra vida no va a girar entorno a esos zapatos, si no que ellos son acompañantes en nuestro camino por la vida.

No sé que tanto sentido tenga todo esto, solo sé que necesito más zapatos en mi vida y un amor a quien poder pedírselos… 

xX
  

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2 comentarios

  1. Anonix

    Although I never met you, you were the most beautiful and important pair of shoes I ever had, thank you for that, and I hope that one day you forgive me, I love you forever.
    -Yo.

    3 abril, 2016 en 0:34

    • mrschuckles

      That’s so sweet, but if you never met the person, Why are you hoping for forgiveness? I hope you find peace. Xx

      18 abril, 2016 en 8:47

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