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Los Primeros Días

1 Día. Un mensaje fue contestado, un mensaje de una persona que yo quería conocer y con quien había prometido ser yo misma ante todo. Ese mensaje que sinceramente no esperaba llego, y mi sorpresa fue mucha tanto que temblaba y no podía abrir ese mensaje, no fue quizá lo que esperaba pero fue más de lo que hubiera pedido, también quería conocerme y puedo decir con certeza (porque ahora ya lo sé) que él me había estado observando desde que recibió mi mensaje, estaba checandome ciertamente. Lo único malo es que había alguien más, alguien a quien él le debía fidelidad, una novia. Bueno pues, no siempre se tiene lo que se quiere y, si se llega a tener no siempre tiene la forma deseada. ¿Me explico?

2 Días. Contesté… si realmente estaba tratando de tomar las cosas con calma, sin prisa, todo sútil, no tanto para ser deseada, sino porque no estaba muy segura de que contestar y una parte también porque él se había tardado en contestarme, pues bien, yo también tenía más cosas que hacer que esperar su mensaje o al menos hacerle pensar eso.

6 Dias. Lo conocí, frente a frente. No puedo realmente describir las emociones que recorrían mi cuerpo, estaba muy nerviosa, insegura, ansiosa, preocupada, con miedo, feliz, era todo en un pequeño cuerpo y estuvo ahí todo el día. Verlo por fin, acercarme a él, no sólo verlo de lejos, no sólo seguirlo con la mirada esperando que me viera, no sólo sonreír por las cosas que lo veía hacer, no, era estar frente a él, un chico que me había llamado la atención, que me hacía olvidar todo mi rencor hacía los hombres y me hacía querer meterme de nuevo en esos líos tan complicados de las relaciones humanas con el sexo-opuesto. Me hizo querer ser yo misma, por primera vez yo misma, sin ningun tipo de mascaras.

Tercer Error.

12 Días. Debo admitir que durante esos días de conocerlo aún sentía mi ser sonreir por aquel amigo que tenía, cada Martes que lo veía mas por obligación que por algún tipo de pacto, yo esperaba la hora en que llegara y platicar con él, aunque claro, las cosas ya eran diferentes porque lo conocía a ‘Él’ y por muchas razones él lograba hacerme sonreír todos los días, me hacía esperar con ansias el llegar a la escuela, el poder hablar con él, el recibir un beso en la mejilla, en la cabeza, un abrazo o una caricia de su parte, todo era tan divertido, tan puro que no dejaba de pensar en él, pero por otro lado mi amigo, aquel que habia sobrevivido a la limpia de “hombres” que hice en mi vida, aquel por el que yo había jurado que no la regaría diciendole algo de lo que sentía para no arruinar la amistad que se había convertido en “Coqueteo” unas semanas antes, un coqueteo muy sútil que a través de las pantallas era muy directo pero al vernos en persona todo cambiaba, nos tratabamos con cariño, afecto, muy delicados el uno con el otro, con bromas, era estar definitivamente en una zona ideal, hablar con alguien, reir y pasarla bien, sé y puedo afirmar en este momento que ambos en algún punto si pudimos vernos como una pareja, pero eso no sucedío, una de las razones fue que yo ya no le daba mucha importancia a lo que pasara con él porque lo tenía a ‘Él’ porque después de conocerlo supe que era lo que queria y si algo salía mal con alguien más no me importaba, porque lo quería a él, así que este día fue cuando le confese aquella atracción a mi amigo, se lo dije pero le especifique que no dijera nada y así lo hizo… después de este día nuestra relación cambio, no más coqueteos sutiles, no más demostraciones tiernas de afecto, solo una simple y común amistad y por mi estaba bien porque con ‘Él’ tenía todo lo que pudiera haber pedido.

14 Días. Este día en particular fue uno de mis favoritos si he de decirlo, porque este día me di cuenta que simplemente ya no podría vivir sin él, sin sus abrazos, sin su voz, sin sus ojos, sin su sonrisa y su risa, me di cuenta de eso y de que podía contarle todo, que podría abrirle mi ser y él estaría ahí para escucharme, para abrazarme y para sacarme una sonrisa y lo mejor de todo, lo que más me encanto fue saber de alguna manera que él sentía algo similar, que podía contarme sus cosas, incluso sus peores días y yo estaría ahí para escucharlo, él sabía, yo sé que sabía que desde ese día o incluso antes estaría siempre para él.

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